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Son muchos factores -no sólo la movilidad pélvica-

El dolor de cintura pélvica (DCP) es el resultado de una combinación de factores. Durante el embarazo, los cambios físicos y hormonales preparan la pelvis -una articulación muy sólida- para la gestación y el parto. Ciertas hormonas causan una relajación normal de la articulación de la sínfisis púbica, las lumbares y las articulaciones sacroilíacas. Este aumento de la movilidad se suele compensar automáticamente con un buen soporte muscular y patrones de movimiento correctos. Sin embargo, entre el 40 y el 50 % de las embarazadas desarrolla DCP. Es importante no asustarse por ese aumento súbito de movilidad en la pelvis porque no es el motivo principal por el que el DCP aparece. Si así fuera, todas las embarazadas padecerían DCP.

Patrones de movimiento perjudiciales y beneficiosos

La experiencia del dolor va más allá de la inestabilidad articular. El dolor pélvico relacionado con el embarazo se debe principalmente a patrones de movimiento erróneos: algunos cambios en el aparato locomotor (articulaciones más flexibles, el vientre que crece) alteran la postura y modifican la biomecánica pélvica. El uso de patrones de movimiento inadecuados disminuye el soporte muscular y el control de las articulaciones de la pelvis. Cuando el dolor aparece, adoptamos estrategias motoras incorrectas para protegernos que paradójicamente resultan en más dolor, y pueden conducirnos a un círculo vicioso de patrones alterados, falta de confianza en nuestro cuerpo y más dolor.
Los patrones de movimiento que perpetúan el ciclo de dolor pélvico suelen implicar a los aductores de la cadera (los músculos de la parte interior de los muslos) y a los músculos del suelo pélvico. La contracción de músculos “equivocados” para contrarrestar la inestabilidad articular y el cambio postural causado por la barriga creciente ocasiona calambres, estrés y dolor.

En este diagrama puedes ver el ciclo de dolor, y cómo puede originarse por patrones de movimiento incorrectos y poco control pélvico. También describe cómo el control puede recuperarse usando buenos patrones de movimiento.

Investigación

Los estudios en dolor de cintura pélvica identifican varios factores significativos que nos pueden ayudar a entender porqué tantas mujeres experimentan este dolor durante o después del embarazo. Entre estos factores de riesgo están el dolor de espalda anterior al embarazo, el estrés, algunos deportes practicados en la juventud (la natación, la equitación) o lesiones previas en la zona pélvica por caídas o accidentes. Necesitamos más estudios que nos ayuden a identificar factores adicionales.