¿Sientes dolor en el pubis, las caderas o la espalda baja?Puede que tengas dolor de cintura pélvica…

¿Estás embarazada, acabas de dar a luz o todavía sientes dolor después de meses o años desde el parto?

¿Sientes dolor en las lumbares, el hueso púbico o las ingles, las caderas, el coxis (la rabadilla), las nalgas o dolor que irradia hacia el muslo? En ese caso puede que padezcas dolor de cintura pélvica (DCP), un problema común que afecta a mujeres tanto en el embarazo como en el postparto.

En esta página encontrarás información sobre el dolor pélvico durante o después del embarazo. Esperamos sinceramente que esta información y la aplicación gratuita “Rost Moves Mamas” te ayuden. Sigue leyendo para averiguar cómo.

Hazte el test

Los siguientes ejercicios y posturas son difíciles de realizar con dolor e inestabilidad pélvica.

Ejercicio 1: Elevar las piernas

Acuéstate boca arriba y estira las piernas. Intenta levantar unos centímetros una de las piernas estiradas y bájala. Repite con la otra pierna. El movimiento es ligero y fácil en ambas piernas si no tienes inestabilidad pélvica o DCP.

Ejercicio 2: Elevar las piernas con compresión
Si el ejercicio anterior te resulta difícil o te duele, intenta levantar la pierna mientras comprimes suavemente ambas caderas con las manos, como si las empujaras hacia el centro de tu cuerpo. ¿Te resulta más fácil de esta forma? Si es así, ya sabemos que la compresión aplicada a la cintura pélvica te ayudará. Es probable que tus síntomas sean el resultado de un aumento de movimiento en las articulaciones sacroilíacas o la articulación púbica (normal en el embarazo, por otra parte), y de falta de compresión o soporte muscular.

Ejercicio 3: Empujar un objeto con el pie
De pie, prueba a deslizar un objeto pequeño con el pie, como un trozo de papel. Si sientes dolor en la zona púbica o en la espalda baja puede que padezcas DCP. Necesitamos un soporte seguro y bien coordinado de la pelvis para poder mover el pie de esta manera.

Ejercicio 4: Apertura de piernas

Acuéstate boca arriba. Dobla las rodillas y mantén los pies juntos. Intenta abrir las piernas separando las rodillas hacia los lados y junta las plantas de los pies. En alguien con DCP, este ejercicio puede provocar desde malestar general hasta un dolor extremo. El dolor se puede sentir en el hueso púbico, la cara interna de los muslos, la ingle, detrás de las caderas o los glúteos, o en las lumbares. Las mujeres con DCP suelen perder amplitud de movimiento en las caderas y la pelvis. Aunque pueda parecer difícil o doloroso hacerlo, sabemos que restablecer esa movilidad es muy eficaz para mejorar el DCP.

Ejercicio 5: Permanecer sentada durante un rato
Sentarse o mantener una posición estática durante cierto tiempo (por ejemplo, más de 15 minutos) suele ser doloroso para muchas pacientes con DCP. Si te duele el coxis (la rabadilla o huesito dulce) puede ser por la tensión en los músculos del suelo pélvico, que tiran del coxis en un ángulo incorrecto o con demasiada fuerza.

Encuentra un terapeuta

Si necesitas ayuda, busca en la lista de fisioterapeutas/kinesiólogos certificados en el método Rost que puedes encontrar en la web. Muchos de estos fisioterapeutas certificados tienen también formación adicional en suelo pélvico, terapia manual u osteopatía. Puedes utilizar el directorio para encontrar un terapeuta en tu zona.

X
X