El dolor pélvico afecta a cada aspecto del embarazo

La realidad es que el dolor de cintura pélvica se puede mejorar considerablemente en el embarazo y el posparto, y así permitir que las pacientes puedan funcionar con normalidad y disfrutar de la experiencia del embarazo y el posparto.

El DCP se suele minimizar y descuidar
El dolor de cintura pélvica (DCP) afecta a muchas mujeres embarazadas y postparto y compromete su funcionalidad y calidad de vida. Desafortunadamente es un problema poco reconocido y poco tratado. En un estudio de 2012, el 71% de las embarazadas que reportaron sufrir dolor lumbopélvico se lo comunicaron a su médico o matrona, pero sólo el 25% recibió alguna clase de tratamiento (Pierce 2012). A muchas mujeres se les dice que el dolor de espalda, púbico o de cadera es una parte normal del embarazo, y que mejorará después del parto. Hoy sabemos que alrededor del 45 % de las embarazadas padecerán DCP: si fuera una parte normal del embarazo, lo padecerían el 100 %.
Es importante que las pacientes con DCP se sientan reconocidas y atendidas, y que se les proporcione un tratamiento adecuado para que puedan llevar embarazos normales. La terapia Röst es un programa de tratamiento muy eficaz con resultados rápidos y duraderos (Rost et al, 2006). Sólo un pequeño porcentaje de pacientes vuelve a necesitar tratamiento después de dar a luz.
A veces el sufrimiento emocional puede afectar a las pacientes embarazadas o posparto con DCP. En estos casos es aún más importante buscar ayuda. El objetivo principal de los terapeutas Rost es el de mejorar la funcionalidad y calidad de vida de las mujeres que padecen DCP.

Pronóstico
Hay que reconocer que el DCP mejora después del parto en la mayoría de las mujeres. Ostgaard descubrió en 1991 que con un tratamiento convencional una de cada tres pacientes ya no tenía síntomas de DCP un mes después de dar a luz. Pero también vio que seis meses más tarde, entre un 7 y un 18 % aún padecía dolores fuertes. Aunque parezca un porcentaje pequeño, muchas de estas pacientes desarrollaron dolor crónico.

El método Rost
La Terapia Röst es un programa de tratamiento muy eficaz (tasa de éxito del 90 %), diseñado por Cecile Röst, que produce resultados rápidos y duraderos (Rost et al. 2006). Consiste en una serie de ejercicios para realizar en casa que mejoran el equilibrio muscular y la simetría pélvica, además de corregir ciertos patrones de movimiento para que las pacientes puedan continuar con sus actividades cotidianas sin dolor, o con mucho menos dolor. El programa lo prescriben fisioterapeutas formados en el método Rost después de una evaluación clínica exhaustiva.
El método se centra en el autocuidado y devuelve a las pacientes el control de sus propios síntomas. En unas pocas semanas la mayoría de las mujeres tratadas con el método pueden proseguir con sus actividades diarias con normalidad, e incluso volver a trabajar y hacer ejercicio si lo desean. En el estudio de Cecile (Rost 2006), sólo un pequeño porcentaje de pacientes necesitó tratamiento adicional después del parto. El enfoque Rost es efectivo tanto en casos agudos como en cuadros crónicos de DCP.

Investigación sobre el método Rost
En 1996, tratamos 870 pacientes con el método Rost. Recibieron una media de tres o cuatro tratamientos durante el embarazo y se les encomendó seguir el programa de ejercicios y practicar las recomendaciones posturales a diario. Diez años más tarde se realizó un estudio de seguimiento con 430 mujeres. Sólo siete de ellas (menos del 2 %) continuaba teniendo síntomas 18 meses después del parto. Y de hecho, cuando completaron el cuestionario, cinco de esas siete estaban en la fase final de otro embarazo o en el posparto inmediato. La sexta paciente sufría de depresión posparto y la séptima dejó el tratamiento y los ejercicios tras dos sesiones (y nunca los retomó). El seguimiento y el éxito del programa de ejercicios fue alto: 424 de las 430 participantes en el estudio afirmaron que el método las ayudó y muchas se ofrecieron voluntarias para dar testimonio de ello.
Muchas de las pacientes tratadas durante el embarazo volvieron a quedarse embarazadas desde entonces. La mayoría recomenzaron terapia al principio del siguiente embarazo, como habían acordado. En cuanto notaron el primer síntoma, volvieron para repasar los ejercicios que les ayudarían a recuperar la simetría pélvica. Todos estos embarazos progresaron bien; los síntomas se mantuvieron bajo control. Es muy gratificante para nosotros como terapeutas el haber podido ayudar a tantas mujeres a recuperarse. Es inspirador ver lo fuertes y determinadas que son, a pesar de padecer tanto dolor y discapacidad. Gracias al tratamiento, las pacientes recuperan el control de sus movimientos y síntomas y pueden disfrutar realmente de los embarazos y la maternidad.

Cuándo derivar
Si el DCP está afectando seriamente a la funcionalidad y calidad de vida de la paciente, el método Rost es una opción eficaz de tratamiento. La intervención temprana ayuda a evitar que los síntomas se prolonguen innecesariamente. Puedes encontrar terapeutas certificados en el método aquí.